Hablar de La pulga es hacerlo de los inicios de la época dorada del software español, siendo el primer juego español publicado en Inglaterra. Producto de la casualidad y del genio de Paco Suarez, este intentaba explicarle a su hermano cómo se podía hacer una parábola y le añadió un pequeño personaje para hacer más sencillo su entendimiento. Con este programa de ZX81 y otro sobre Astrología (programado en Basic), se presentó en Indescomp, la cual se interesó rápidamente por La pulga. Junto con Paco Portal reprogramaron una versión para el Spectrum, y con esta llegó el éxito. Un ejemplo de la escasa experiencia en la comercialización de videojuegos que aún imperaba por estos lares fue que Indescomp les pago dos millones de pesetas por este juego y el Fred. Está claro, y así lo comentaron sus creadores a posteriori, que fue un mal negocio y una remuneración escasa teniendo en cuenta la repercusión que consiguieron. Pero no hay mal que por bien no venga y con esto aprendieron la lección para sus futuros planes comerciales.
Paco & Paco (cómo los presentaban en alguna publicación inglesa), en 1983, viendo que aún era difícil comercializar juegos en España se fueron a Inglaterra con dos de sus programas, Bogaboo, the flea y Fred, siendo Quicksilva la que los publicó con gran éxito. Consiguieron unas muy buenas ventas y críticas de 8/10 en C&VG o 92% en Crash. Tuvo versiones para CPC464 y Commodore64, aunque por alguna razón le iban cambiando el nombre en cada una de ellas. Por cierto, fue el gran éxito de la versión para Amstrad y el hecho que lo incluyeran en el pack de presentación del CPC lo que propició que Indescomp se hiciera con los derechos de distribución de Amstrad en España.
¿Y cuál era el argumento? Bugaboo viaja a un planeta extraño con el fin de encontrar nuevas formas de vida. Sin embargo, durante el aterrizaje tiene problemas y cae al fondo de un cráter formado por escarpados salientes y sólida vegetación. Nuestra misión es la de conseguir llegar a la cima para llegar a la nave para volver a nuestro planeta, pero lo abrupto del paisaje y un molesto Pterodáctilo que nos persigue incansablemente harán que no sea tan sencillo.
El control es muy sencillo, dos teclas (izquierda y derecha) nos permitirán saltar a diferentes distancias dependiendo del tiempo que las estemos pulsando. Este lo sabremos con un indicador en la parte inferior de la pantalla, y a su lado el tiempo que llevamos intentando subir. La sencillez de su control contrasta con la dificultad en el juego, que puede llegar a desesperar a más de uno por la precisión necesaria para no chocar con las paredes o plantas.
Los gráficos son coloridos y bien definidos, con un scroll un poco brusco pero voluntarioso, mientras que el sonido simplemente cumple con su misión aunque sin música de fondo alguna. Destacar que al principio del juego hay una presentación (algo no muy habitual por aquel entonces) que nos muestra el acercamiento al planeta y nuestra caída al precipicio. Era lo más parecido a una película de animación que podiamos esperar ver en nuestro ordenador.
Con solo un juego Paco & Paco marcaron un punto de inflexión en la industria nacional de los videojuegos y abrieron senda a nuevos mercados por explorar. Sin embargo, esto no basto para que siguieran su camino juntos y posteriormente se separaron, creando dos nuevas y también míticas compañías, Made in Spain y Opera Soft. La época dorada del software español había comenzado.
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ostia yo lo e buscado a proposito y aqui esta!!!! me encantaba este juego
madre mia
por favor decirme como puedo conseguirlo
para guardarlo como reliquia cawen la leche
jajajaj q bueno venga un saludo …
Por supuesto en la biblia de Spectrum lo tienes disponible. Te dejo el link
Saludos !!
Cuando he visto esta referencia, mi primer pensamiento ha sido ‘Ostia! la Pulga!’. Por supuesto, ni me acordaba de este juego, pero al verlo he revivido horas y horas de duro desafío junto a mi hermano. Llegué a acabarlo? Ni me acuerdo, pero será cuestión de probarlo un día en el emulador…
Gran blog. Ànims!!
Un juego al que le dediqué varias partidas, pero casi nunca pude terminar.
Buen blog el tuyo, por cierto.