Another visitor! Stay a while. Staaaaay, FOREVER!!!!.
¿A quién no se le pone la carne de gallina escuchando la amenazante voz del doctor Elvin Atombende?. Seguro que un escalofrío ha recorrido tu cuerpo recordando aquel momento en que querías salir corriendo en dirección contraria, rumbo a  tu casita. Pero tenías una obligación, y una misión que cumplir…

El malvado doctor pretendía hacerse con el control del armamento nuclear de tu país y solo nosotros podíamos impedirlo. Para ello fuimos a su fortaleza con el fin de encontrar las 36 piezas de un puzzle que nos daría acceso al ordenador central, y así saber exactamente donde se encontraba el pérfido doctor. ¿Te parece fácil?, pues por alguna extraña razón no disponemos de armas y si de un tiempo límite de seis horas, o el mundo desaparecerá sin dejar rastro bajo una nube nuclear.
Este es el argumento del juego programado por Dennis Caswell, lanzado por Epyx en 1984 para Commodore 64 y que rápidamente se hizo con el favor de crítica y público.
Para movernos por el laberíntico cuartel disponemos de unos ascensores que nos permitirán acceder a los diferentes niveles que forman el subterráneo escondrijo. Tras recorrer los diferentes pasillos, llegamos a unas habitaciones donde vemos el mobiliario y los robots que lo protegen. Estos tienen diferentes comportamientos, con movimientos programados o sensibles a nuestra presencia y que nos persiguen en cuanto nos detectan. Además, algunos de ellos disponen de un rayo mortal que nos electrocutara si nos alcanza. Si esto ocurre, el tiempo se reduce automáticamente en diez minutos.

Las habitaciones tienen diferentes pisos, así de debemos ir saltando por las plataformas o acceder a unos pequeños montacargas para no dejar ni un mueble sin revisar. En estos, además de piezas del puzzle, podremos encontrar pequeñas ayudas cómo por ejemplo desconectar temporalmente los robots de la habitación o resetear los elevadores.
Por cierto, en algunas habitaciones hay un bola gigante de color negro que nos perseguía por toda la estancia para hacernos la vida imposible. Por supuesto, su contacto también es mortal.
Los gráficos son simples pero efectivos, apoyandose sobre todo en las animaciones para sorprendernos. Tanto el personaje como los robots tienen unos movimientos fluidos y precisos, lo que nos permitía ajustar al máximo los saltos entre plataformas y por encima de los enemigos. La introducción de las voces digitalizadas fue un hito rompedor en su momento, permitiendo al Commodore 64 lucir sus capacidades técnicas. No hay música durante el juego, pero si efectos sonoros que logran transmitir gran tensión en todo momento. Juego muy adictivo y rejugable, sobre todo teniendo en cuenta la aleatoriedad del cuartel, por lo que siempre jugaremos partidas distintas.

Fue publicado en diferentes sistemas cómo Apple II, Atari 7800, ZX Spectrum, Acorn Electron, BBC Micro, Amstrad CPC, NES and Sega Master System, aunque no en todos se pudieron mantener las caracteristicas técnicas del Commodore 64.

GD Star Rating
loading...
Impossible mission... gran clásico!!, 9.5 out of 10 based on 4 ratings

Deja Un Comentario

(necesario)

(necesario)

© 2010 zona48k Suffusion modified by stanly