Perdonad que no me presente, pero siendo un ladrón perseguido en los cinco continentes es recomendable que no de muchas pistas de quién soy o donde estoy; seguro que la pasma estaría encantada de hacerme una visita de cortesía… A lo que íbamos, posiblemente sea el mejor ladrón desde aquel que… bueno, por qué ser modestos, soy el mejor ladrón de la historia, aunque no siempre fue así y los inicios fueron difíciles hasta conseguir labrarme una reputación. Ahora soy un afamado ladrón y a cada golpe que doy mi leyenda crece más y más. De entre todos ellos, y por alguna extraña razón, siempre me viene a la cabeza “el caso de Mr.Crutcher y los doce brillantes” ¿Será porque fue el más insólito de todos? Permite que te haga un pequeño resumen…
Mr.Crutcher era uno de los hombres más poderosos de la ciudad, por no decir del país, con un vasto imperio que se extendía por todo el mundo. Era poseedor de una enorme fortuna que lo convertía en alguien inmensamente rico, aunque él siempre pensó que su mayor tesoro eran doce brillantes que muy pocos habían tenido el privilegio de ver. Entre ellos estaba, por supuesto, su amada esposa de la que no se fiaba mucho, porque como buen rico que era, Mr.Crutcher también tenía su punto paranoico y no acertaba a entender que hacía una mujer treinta años más joven con un vejestorio si no era por su dinero. Por eso, y sabiendo que a su muerte tendría acceso a todas sus cuentas bancarias y depósitos, decidió esconder los doce brillantes en los lugares más secretos de su mansión sin que ella lo supiera.
Evidentemente el día en que llegó su hora su mujer no tardó mucho en buscar desesperadamente las joyas que tanto la deslumbraron cuando las tuvo en sus manos. Registró toda la casa, arriba y abajo, sin encontrar ni una triste pista de donde podían estar, así que decidió poner la búsqueda en manos de un profesional ¿Y qué mejor profesional para esto que un ladrón de guante blanco? Con gran astucia, y haciendo uso de los contactos que aún conservaba en los bajos fondos de cuando no era más que una bailarina de striptease, hizo correr el rumor de una fantástica recompensa para el ladrón que resolviera el misterio y los encontrara. Gracias a que yo también tenía buenos amigos en el gremio, llegó a mis oídos la noticia y me presenté en su mansión atraído por el olor del dinero fácil. Lo que no me esperaba era que los planes de la damisela eran otros y tenía pensado no dejarme salir de allí a menos que le entregara el botín.
Y allí me encontraba, con la puerta cerrada tras de mí y toda una mansión por recorrer. La verdad es que la sensación de no tener que ir escondiéndome por los rincones era extraña para mí y sería mejor que no me acostumbrara a ello…
Inside Outing es una aventura al más puro estilo filmation con un escenario en perspectiva isométrica que nos muestra todas las dependencias de la residencia en su máximo esplendor. En ellas podremos interactuar con casi todos los objetos que nos encontremos y en más de una ocasión los utilizaremos para resolver los enrevesados puzzles con que nos toparemos. Bien pronto descubriremos que, por lo que parece, el difunto era aficionado a los experimentos y en algún momento en que se le fue la mano creó unas ratas y pájaros mutantes que no dudan en perseguirnos en cuanto entramos por la puerta. Es evidente que cualquier contacto con ellos no será precisamente bueno para nosotros, así que mejor evitarlos.
Una de las primeras tareas que debemos llevar a cabo es la de localizar la habitación donde se encuentra nuestra estimada clienta, ya que cada vez que tengamos en nuestro poder alguna de las gemas tendremos que ir hasta allí y entregársela. Un contador situado en el escritorio que hay bajo el cuadro nos indica el número de brillantes que nos quedan por encontrar. Cuando este llegue a cero podremos abrir la caja fuerte que hay tras el lienzo y hacernos con la llave que nos permitirá salir del palacete.
La exploración de la mansión es la parte más importante de nuestra aventura y es conveniente que no dejemos ningún rincón sin escudriñar, incluyendo el interior de armarios y cajoneras, en las chimeneas o tras los cuadros. Algunas de las gemas las encontraremos en lugares inaccesibles y tendremos que estrujarnos un poco los sesos para poder alcanzarlas; y para ello podemos usar diferentes objetos. Por ejemplo, si vemos que tras las llamas de alguna de las chimeneas se esconde una de las piedras preciosas, y no queremos que nuestra integridad física peligre, qué mejor que apagar antes el fuego con algún bloque de hielo de la cocina. O también hacer una fila para empujar la que se encuentra bajo la mesa de billar. Sencillo, ¿no? El queso también será un gran aliado ya que utilizándolo adecuadamente servirá para paralizar a los ratones durante un buen rato mientras se lo zampan.
Los gráficos son muy buenos, y aunque el escenario es monocromo para evitar la colisión de colores, consiguen dar una sensación de gran calidad. En las habitaciones encontramos muchos utensilios con los que interactuar y todas las estancias están muy bien definidas, alcanzando un gran realismo en todas ellas. El único pero es que la cantidad de pantallas no es muy elevada y puede dar la sensación de que se repiten más de lo necesario, sobre todo si tenemos en cuenta que alguna habitación la visitaremos varias veces en la resolución de algún puzzle.
La dificultad es bastante elevada, no tanto por los animales mutantes que nos atosigan como por la dificultad de los acertijos con los que nos topamos. En más de una ocasión nos devanaremos los sesos desesperadamente antes de averiguar cómo llegar a una gema que no conseguimos alcanzar, y que objetos de las otras salas necesitamos para ello. Por eso es importante darse una vuelta por la mansión antes de comenzar la mansión ya que en este juego no tenemos límite de tiempo.
Sin embargo, y aún con esta dificultad tan elevada, el programa es tremendamente adictivo y consigue una jugabilidad endiablada, enganchándote irremediablemente si eres amante de este tipo de juegos.
Inside outing, publicado en 1988, se suma a la lista de grandes juegos programados con la técnica del filmation, como Alien 8, Batman o Movie. Y aun no siendo tan conocido como algunos otros, gran parte de la crítica consideró que era el máximo exponente en la utilización de esta técnica, quizás a la par que el gran Head over heels. En Sinclair User llegaron a puntuarlo con una nota de diez sobre diez, quizás un poco exagerada pero que demuestra el entusiasmo con que fue recibido. Hay que tener en cuenta que The Edge ya tenía gran experiencia con juegos de este tipo, siendo los creadores de la saga Fairlight con sus dos magistrales entregas.
En este juego se da el caso, relativamente frecuente en aquella época, que su programador Michael St Aubyn desapareció del mapa y no creó ni un juego más para Speccy. Antes de este se le conocen algunos otros para BBC micro como Volcano o el más que apreciable Imogen. Sin embargo, es difícil entender como alguien capaz de alcanzar tal nivel de calidad en su primer lanzamiento no siguiera labrándose una brillante carrera en un momento en que los royalties sobre el software podían convertirte en millonario en un abrir y cerrar de ojos.
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A ver si algún día reaparecen estas estrellas perdidas de los 8 bits
La que es buena en este caso es la versión de Amstrad. Creo recordar, cuando probé todas las versiones, que no todo era igual. Quizá algún puzzle variaba, como el del billar.
Buena elección para comentar.
Un matiz: The Edge no creó Fairlight, basicamente engaño a su autor que fue el que propuso la edición de su juego. Con la segunda parte, The Edge directamente robó a su creador y no le dejó siquiera acabar el programa, lanzando al mercado una beta.
Stanly, pásate un día por elmundodelspectrum.com , como brillante sabio que eres cualquier comentario tuyo será una genial aportación a la comunidad spectrunera.
Un saludote.