Si hay un juego al que me vicie de manera alarmante fue el One on One de Electronic Arts. Publicado en 1985, fue el primer juego que nos permitía jugar con jugadores reales de la NBA, y para ello escogieron ni más ni menos que a dos de los grandes, Julius Erving y Larry Bird.
¿Cómo?, ¿que quienes son?… pues son dos de los más míticos y carismáticos jugadores de los 80 y que tanto contribuyeron a que aquí supiéramos qué era eso de la NBA. Julius jugaba en los 76ers y Larry en los Boston y sus duelos eran memorables y un compendio de tiros increíbles y jugadas espectaculares. ¡Qué grandes!. Y lo eran tanto que traspaso las canchas y llegaron a nuestras pantallas…

El juego era esencialmente un uno contra uno como indica su título y utiliza solo una de las dos canastas de la cancha hasta poco más allá de la línea de tiro de tres puntos para el desarrollo del partido. Podemos elegir cuál de los dos jugadores queremos manejar teniendo en cuenta que cada uno tiene sus propias características: mientras Julius machaca y dribla mejor, Larry tiene mejor tiro exterior y rebote.
Al comenzar escogemos si queremos jugar a los puntos o a tiempo, pero las reglas serán las mismas en los dos casos. Cuando tengamos la posesión de la pelota deberemos salir hasta más allá de la línea de tres puntos para poder iniciar el ataque. Entonces podremos ir de cara o de espalda al contrario para dificultar el robo de la pelota, cambiando de posición con un toque rápido del botón. Pero cuidado, porque si cometemos personal saldrá un implacable arbitro para marcarnos la falta y pitar tiros libres en contra.
Un detalle divertido era cuando al machacar la canasta la rompíamos en mil pedazos y salía el auxiliar con una escoba a barrer la pista para poder seguir el partido. Además, según transcurría el tiempo, el cansancio hacía mella en nuestros jugadores, corriendo menos y fallando más tiros.
Técnicamente hablando el juego no era ninguna virguería, pero cumplía bien con su cometido de hacernos sentir jugadores de basket. La pista se reduce a lo básico, la canasta, las líneas de tiro, los marcadores y la barra de cansancio de cada jugador. Estos están bien definidos permitiendo reconocer a los protagonistas, pero sin alardes, y con unos movimientos correctos aunque un poco imprecisos a la hora de cambiar la posición del jugador. El sonido cumple sin más.
El juego es muy adictivo y con dificultad ajustada, pero lo verdaderamente adictivo son las partidas multijugador contra un amigo tuyo. Es aquí cuando salen a relucir las virtudes jugables del juego y me enganchaba horas y horas jugando. La versión original fue la del Apple II y se hicieron ports a Commodore 64, Spectrum, Macintosh, TSR-80, Amiga, y Atari 7800.
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Debo decir que la versión Spectrum de este juego es simplemente lamentable, no así en c64 donde me parecio de gran calidad.
Un saludo
T.bRazil
Tony tiene más razón que un santo, la de Spectrum es para pegarles un tiro a los desarrolladores..
El juego también tuvo segunda parte, el alucinante “Super One On One” de Megadrive..