Edisón Carter, de profesión periodista. Trabajo en la ‘cadena 23′ de televisión como presentador de un programa de éxito. Todo iba bien hasta que un día descubrí que utilizamos los anuncios para enviar publicidad subliminal, lo llamamos ‘blipverts’. Esto no sería tan malo si no fuera porque provocan estallidos de cabezas en algún que otro espectador. Seguro que en la cadena se lo toman como un mínimo daño colateral asumible, pero yo no. Y cómo no quieren que esto salga a la luz , han contratado a unos amables asesinos para que terminen conmigo antes de que destape el tinglado. Casi lo consiguen tras un aparatoso accidente en el que salí volando con la moto. Maldita señal de ‘altura máxima’ !! (Max headroom, en inglés). Pero logré sobrevivir…

Me llevaron a una pequeña habitación y aprovechando otro de sus últimos inventos, transfirieron mi personalidad a un ordenador dotado de imagen humana para así poder seguir presentando el programa, esta vez bajo sus ordenes. Con lo que no contaban con que conservaría parte de mis recuerdos y mi sarcástico sentido del humor y me volvería incontrolable y respondón. Así que me tiraron a la basura y allí seguiría si un viejo chiflado no me hubiera rescatado. Ahora, y desde su furgoneta, seguimos transmitiendo en un canal pirata. Estamos siendo un éxito de audiencia y un incordio para los poderosos. No se han salido con la su…su…su susu….suya!!!.
Este fue el argumento del cortometraje que dio paso al programa de videoclips que se emitió en Inglaterra presentado por Max Headrrom. Con este episodio piloto pretendían dar a conocer quién era y de donde había salido aquel presentador tan ‘carismático’. Y lo consiguieron…
Con una ambientación a lo ‘Blade runner’, y bebiendo directamente del género cyberpunk, plasmaron un futuro sombrío dominado por la tecnología, las grandes corporaciones de la información y sobre todo, la televisión.
En EEUU vieron un posible filón y ‘ABC’ adquirió los derechos para producir una serie de 14 episodios de duración. Fueron pocos, pero aunque consiguió tener una base de seguidores fieles, las audiencias no fueron las esperadas y se canceló. En ella, Carter, que ya ha recuperado su cuerpo, junto con Theora Jones (su contacto en Network 23), y Murray (dueño de la cadena clandestina Bigtime TV), resolverán los casos que se presenten en cada capítulo. Y por supuesto con la ayuda del inefable Max Headroom, que destilaba grandes dosis de humor negro y crítica social.


Max Headroom tambien estuvo presente en los 8 bits con un juego que sin ser un gran éxito, tampoco estuvo tan mal. Salió en Spectrum , Commodore 64 y Amstrad en 1986, de la mano de Quicksilva. La crítica le dió puntuaciones medias como ZZap64 con un 60%, C&VG con un 7/10 o Microhobby 6/10. Esta vez la versión de Sectrum fue la que resultó ser la mejor.
El juego es una videoaventura que consiste en rescatar a Max de las manos de la cadena rival que lo secuestra con el fin de restarles audiencia. Deberemos ir hasta el último pido de su monstruoso edificio sorteando enemigos y resolviendo puzzles. Gráficos normalitos y funcionales, al igual que el sonido.
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