Maziacs

Publicado por stanly el 06/07/2011  Añadir comentarios
06 jul.2011
 

maziacsDk’tronics fue una de esas pequeñas compañías que contribuyeron a aumentar el ya de por sí amplio catálogo de software del Spectrum con títulos de dispar calidad. Normalmente sus programadores no disponían de grandes recursos, sus lanzamientos no eran precisamente éxitos de ventas y sus pretensiones tampoco iban más allá de hacerse con un nombre. Sin embargo, entre tanta paja, siempre aparecía una pequeña joya, un pequeño gran juego que merecía ser tenido en mayor consideración, y esto es lo que ocurrió con Maziacs.

Fue publicado en 1983 para Spectrum por Don Priestley y adaptado posteriormente a Commodore64 por Andy French y a MSX por él mismo. Pero más que hablar de un juego nuevo, debemos hacerlo de una conversión del Mazogs, programado también por Priestley para ZX81 bajo el sello Bug Byte. Mazogs consiguió cierto éxito al llevar a la pequeña máquina de Sir Clive al límite de sus capacidades. Sin embargo, y sin querer negarle sus virtudes, las partidas se podían tornar insufribles por culpa de un scroll que exigía más de lo que nos podían dar aquellos 16k. Por suerte, su creador decidió darle una segunda oportunidad y lo convirtió en lo que después conoceríamos como Maziacs.

Se trata de un clásico juego de mazmorras en el que controlamos a un caballero con el fín de encontrar un tesoro escondido en las profundidades de unos claustrofóbicos calabozos. El problema es que estos también son la morada de unos peligrosos bichos Don Priestleyllamados Maziacs, que no dudan en atacarnos en cuanto tienen la mínima oportunidad de hacerlo. Por suerte para nosotros podremos defendernos de ellos siempre y cuando empuñemos una buena espada. Si no es así, mejor salir corriendo en dirección contraria o lo tendremos más bien crudo para sobrevivir. La espada que portemos en el momento de la lucha desaparecerá al matar al bicho, así que es importante encontrar otra lo antes posible. Y por último, comentar que la batalla transcurre en modo automático y nos convertimos en meros espectadores del combate.

A medida que vamos avanzando nos cruzamos con los prisioneros encerrados por los Maziacs, caballeros que intentaron igual que nosotros llegar hasta el tesoro pero que fracasaron estrepitósamente. Si hablamos con ellos nos indicarán el camino a seguir marcándolo de color amarillo durante unos segundos. Cuando esto ocurre es recomendable pulsar la tecla de mapa, de esta manera el campo de visión se amplía considerablemente y será más útil su ayuda. Antes de localizar el tesoro nos podrán ayudar tantas veces se lo pidamos, pero tras encontrarlo, desaperecerán en cuanto nos hayan indicado la ruta de regreso, dificultando bastante la huida.

A la derecha de la pantalla disponemos de un indicador de energía que disminuye a medida que pasa el tiempo y, sobre todo, en cada batalla con los Maziacs. La única manera de reponer fuerzas es con el alimento que encontremos en las paredes de los pasadizos y que al ingerirlo restaura un poco nuestras fuerzas, nunca al máximo.

En cuanto tengamos el tesoro en nuestro poder debemos regresar raudos al punto de partida, pero cuidado, ahora no podemos empuñar ninguna espada, ya que el cofre nos ocupa las dos manos. Al toparnos con algún Maziac, tendremos que dejar el cofre un momento en lugar de una espada y recogerlo de nuevo al finalizar la batalla. Esto nos obligará a ser bastante más cautos al avanzar y sobre todo, a recordar donde están las espadas que hemos ido dejando atrás.

Técnicamente hablando maziacslos gráficos del juego son bastante simples para ser un juego de 48k, aunque los podemos dividir en dos apartados. Por una parte tenemos el escenario, compuesto de una inmensa mazmorra que se genera de nuevo a cada partida, con unos pasillos completamente blancos y unas paredes de color azul. Todo muy básico y sencillo pero altamente efectivo. Por otra parte, las animaciones del personaje y los Maziacs son bastante simpáticas, sobre todo cuando se enzarzan en una pelea y tu caballero sale victorioso, marcando musculitos. Aquí el nivel es un poco mayor, pero lo dicho, 48k daban para algo más. Punto a favor la aletoriedad de las partidas que hace que cada una sea diferente a la anterior.

La jugabilidad está bastante ajustada y no es imposible acabar el juego. Quizás queda empañada por lo impreciso del control, que nos obliga a repetir la pulsación de las teclas más veces de las que nos gustaría, aunque con algo de práctica conseguiremos ajustar nuestros pasos. A partir de que encontremos el tesoro la dificultad aumentará por no poder llevar espada y cofre al mismo tiempo. Esto, lejos de ser un problema, le da un mayor aliciente a finalizar la partida y llegar hasta la cueva principal.
Mención a parte merecen las fantásticas instrucciones en la pantalla inicial y la cantidad de opciones de tenemos para configurar teclas, dificultad e incluso poder continuar partidas anteriores.

En definitiva, Maziacs es un buen juego, altamente adictivo y que te anima a jugar partida tras partida hasta conseguir recuperar el tesoro. No es el mejor representante que Speccy tuvo en el género de las mazmorras, pero sí es uno de los más recordados.

GD Star Rating
loading...
Maziacs, 9.0 out of 10 based on 4 ratings

  2 comentarios a “Maziacs”

  1. Excelente artículo. Me gusta si señor. Ahora a sacar tiempo y jugarlo. Gracias.

  2. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Dk’tronics fue una de esas pequeñas compañías que contribuyeron a aumentar el ya de por sí amplio catálogo de software del Spectrum con títulos de dispar calidad. Normalmente sus programadores no disponían de grandes recursos…..

 Deja un comentario

(necesario)

(necesario)

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Los mejores juegos