Oric-1

 

oric 1Tangerine Computer Systems fue fundada en 1979 por el Dr. Paul Johnson y Barry Muncaster con el fin de estar establecidos desde el  inicio en la incipiente industria de la informática, que prometía ser una de las más importantes en el futuro. En 1981 se unió a la empresa Paul Kaufman, que se convirtió también editor de Tansoft Gazette y se creó Tansoft como la división de software. Su primer lanzamiento fue el modelo Microtan 65, un ordenador muy básico pero que tuvo el suficiente reconocimiento como para que Tangerine decidiera fabricar un segundo modelo, el Microtan 2. Paul Kaufman pensó en todas las caracteristicas de debía poseer el nuevo equipo y el diseño resultante, el modelo Tiger, fue vendido a la empresa HH Electronics, pero esta nunca lo produjo. Y fue entonces cuando nació el fenómeno informático del momento, el Sinclair ZX Spectrum, rompiendo con todas las previsiones de ventas y popularidad, abriendo un nuevo horizonte en el mercado.

Así, Tangerine decidió sacar un modelo diferente al previsto y orientado hacia el mismo público que su competidor, pero con su anterior y fallida experiencia pensaron que lo mejor era controlar todos los engranajes de la cadena industrial, y crearon Oric Products International con el fín de fabricar y comercializar en 1983 su primera creación, el Oric-1. Partía para su diseño de la base del difunto Tiger  y el lanzamiento fue anunciado en el número Agosto/Septiembre (1982) de Tansoft Gazette. Según uno de sus fundadores, el nombre del equipo surgió de una combinación de letras de la palabra micro, pero no consiguieron encontrar una con todas y eliminaron la “m” del resultado final. En cada caja del Oric-1 se incluia el número 1 de Oric Owner (sustituto de Tansoft Gazette)  y que sería la publicación donde la compañía iría anunciando sus planes de futuro y próximos lanzamientos.

La ROM fue programada principalmente por Andy Brown y Chris Shaw; Peter Halford creo las rutinas de cassette que depuró posteriormente Geoff Phillips; y Paul Kaufman programó las del sonido en un Microtan 65, en lenguaje Forth, para pasarselas despues a Andy Brown para que las incluyera en la ROM.

La acogida por parte de la industria y las publicaciones especializadas en su lanzamiento fue realmente buena, entusiasmados por las posibilidades de expansión que ofrecían sus puertos, y presagiaba un largo camino para la máquina. Sin embargo las dificultades llegaron rápido. A modo de ejemplo vemos un fragmento del artículo que publicó la prestigiosa revista Personal Computer World:
La aparición del Oric-1 ha demostrado una vez más la incapacidad casi cómica de los fabricantes británicos para lanzar una nueva máquina correctamente. Financiado por British Car Auctions y utilizando la considerable experiencia de Tangerine, el Oric-1 está dirigido al sector de más rápido crecimiento en el mercado de los microinformática, el de los equipos caseros por debajo de las £200. Las dificultades de entrega que ya se vieron en los lanzamientos del BBC micro y el Sinclair ZX Spectrum deberían haber alertado de este peligro por adelantado, pero la nueva empresa observa los mismos errores de sus rivales, y los repite. Los anuncios invitando a los clientes a enviar los pedidos comenzaron a aparecer en Octubre. Se han recibido 30.000 pedidos en los primeros dos meses y Oric confíaba en que un gran número sería entregado a tiempo para Navidad. Pero la entrega de los chips de ROM se retrasó, y se puso de manifiesto que los plazos de Oric se fueron poco optimistas… Es lamentable que Oric se haya dedicado a la comercialización de sus productos de manera tan poco profesional y descuidada, pudiendo hacer caer la reputación de la empresa y lo que es peor, que puedan reflejar en el consumidor una desconfianza hacia el equipo que realmente no se merece”.

También surgieron problemas con la carga de programas por cassette, a lo que Oric respondió con la cancelación del contrato con Sales Cosma, que se encargaba de la duplicación y distribución de las cintas.  Sales Cosma en su defensa alegó que el problema estaba en el aparato en cuestión y no en su trabajo.

El número 2 de Oric Owner apareció en Junio/Julio de 1983, y en el se anunciaba la salida de diferentes periféricos para el Oric-1: Joysticks, lápices electrónicos, tarjetas I/O y módulos de expansión de memoria. Era como si no se hubieran enterado de las críticas que les estaban cayendo por parte de la prensa y de los problemas que seguían sin resolver, ya que en ningún momento se mencionaban. A la distribución esporádica del ordenador y los problemas de carga debemos añadirle la proliferación de bugs en los programas publicados. Y esto sí tenía difícil solución ya que la raíz del problema radicaba en la propia ROM del ordenador y lo que es peor, no se veían excesivas ganas de solucionarlo por parte de Paul Kaufman. Este se escudo en que el problema venía por el BASIC incorporado. Sin embargo, parece ser que la verdad es que Oric no compró una licencia del BASIC a Microsoft, como si hizo Tangerine, y uso esta con el fin de ahorrar gastos. Esto les obligó de alguna manera a no dar excesiva información a los programadores sobre la ROM y el funcionamiento de sus rutinas.

El paso delante de la empresa continuo siendo la promesa y presentación de diferentes periféricos y software que después no se materializaban en realidad, provocando una cada vez mayor decepción y desconfianza en ORIC.

Edenspring Inversiones, de la mano de Barry Muncaster, aportó una inyección de capital de 2.25 millones de dólares (que podían llegar hasta 5.85 millones) a cambio de lograr unos beneficios antes de impuestos de 2 millones de libras en dos años, es decir, antes de Junio de 1985. Parece ser que fue John Trulli, presidente de Oric en aquel momento, el que consiguió convencerles de la viabilidad de la operación. En el número de Octubre/Noviembre (1983) de Oric Owner, además de seguir prometiendo nuevos periféricos, se auguraron unas ventas de 350.000 unidades en el primer año, contando con los mercados europeos y el que intentaba abrir en Japón. Sin embargo, su aventura japonesa quedó solo en la creación de Oric Japón, sin llegar nunca a lanzar producto alguno.

Vislumbraron un poco la luz aquel mismo Octubre al ganar el premio al mejor ordenador casero en Francia, donde fue equipo más vendido. De hecho aquel año le gano la partida al Spectrum en este país, pero la venta de 35.000 unidades y de software no representaba un gran volumen en el global de la compañía, donde el mercado UK era el verdaderamente importante. Poco a poco se comenzaban a ver indicios de que algo iba a cambiar, con declaraciones aquí y allá de posibles mejoras o incluso de algún nuevo modelo. Tambien se supo que la base de programadores para el Oric-1 con sueldo de la compañía se reducía a cinco personas, dos de las cuales tenían diecisiete año. Claro, leyendo todo esto junto uno no podía esperar grandes cosas y desalentaba a los futuros posibles compradores a invertir su dinero en aquel ordenador.

Pero el 13 de Octubre de 1983 ocurrió algo que golpeo definitivamente a la compañía y al Oric-1: la fábrica de plásticos Kenure, donde se fabricaba el ordenador se incendio completamente, destruyendo todo lo que había en su interior, incluidas 15.000  roms. Oric salió rápidamente en público para asegurar que la producción se había reemprendido veinticuatro horas después en otras instalaciones. Pero el hecho era que no valía la pena intentar comenzar de nuevo con una máquina tocada de muerte ya antes de la catástrofe. Finalmente, tras una compra y venta de acciones por parte de Edenspring y los accionistas, se finalizó la producción del Oric-1 a favor del que debía sucederle sin cometer, en teoria, los mismos errores, el Oric Atmos.

Basado en la CPU 6502A a 1 MHz, salió a la venta con dos modelos, de 16KB y 48KB de memoria RAM, al precio de 99£ y 169£ respectivamente, un poco por debajo de la que era su gran competencia, el ZX Spectrum. La imagen que trasmitía era de una máquina  era robusta y con un teclado mejor que el Speccy, disponía de un chip dedicado de sonido y dos modos gráficos. De los dos modos gráficos uno, el de baja resolución, era básicamente para el modo texto con 28 filas de 40 caracteres y 8 colores; el otro, destinado a gráficos disponía de 240×20 pixeles, con tres líneas de texto en la zona inferior de la pantalla. Al igual que en el Spectrum, Oric-1 tenía el problema de choque de atributos, pero lo consiguió paliar al poder direccionar un color por línea en vez de hacerlo por bloques de 8×8 como en el Sinclair.
El chip de sonido era el AY-3-8912, con tres canales de ocho octavas y uno de ruido blanco que sonaban en un altavoz interior con salida mono y 16 niveles de volumen.

Para la carga de programas disponíamos de una entrada DIN 7 para el cassette y de una unidad de disco oficial de 3’, el Oric Microdisk de simple cara y 160 Kb por cada una. Empresas externas comercializaron unidades de 3’5 y 5’25. Otras características técnicas son las salidas de RF para televisión junto a una RGB para monitor, un puerto paralelo de impresora de 20 pines y un conector de bus de 34 pines.
Por último, comentar que el leguaje incorporado en el ordenador fue el Oric Extended Basic v1.0., basado en una licencia de Microsoft.

La conclusión de la historia del Oric-1, podría ser que a veces no basta con tener una buena máquina o ganas para triunfar, sino que a la formula hay que añadirle ganas de hacer las cosas bien. Este fue un buen ordenador que para nada desmerecía de sus competidores. Sin embargo, sus creadores no supieron llevarlo a buen término con decisiones erraticas y cierto amateurismo en su trabajo.