Para cualquier compañía de software los primeros pasos podían ser determinantes para labrarse o no cierto renombre dentro de la emergente industria de los videojuegos. Imagine Software lo tuvo claro desde el principio y su primer lanzamiento fue un clamoroso éxito. Tanto que se convirtió
en uno de los juegos más vendidos en las navidades de 1983. El programa en cuestión fue Arcadia, lanzado tanto para VIC-20 como para Spectrum 16k. Posteriormente se versionó para Commodore 64, en 1983.
Lejos de pretender ser innovador, Arcadia es un mata-marcianos en toda regla que bebe de las mismas fuentes que el Phoenix de Taito y otras recreativas. La mecánica es sencilla: a bordo de nuestra nave espacial debemos deshacernos de las hordas alienígenas que nos atacan en incansables olas de hostiles naves. Estas nos llegan desde la parte superior de la pantalla describiendo movimientos tanto verticales como horizontales. Nuestro objetivo es sobrevivir durante el tiempo que nos marca un reloj en cuenta regresiva desde noventa y nueve hasta cero. En ese momento, unas naves totalmente diferentes toman el relevo e inician su particular ofensiva. Y así hasta un total de doce tipos de enemigos que se repetirán cíclicamente hasta que agotemos todas las vidas.
Para defendernos de ellas y poder eliminarlos contamos con un laser que llega hasta poco más allá de media pantalla. Manteniendo pulsado el botón de disparo, la ráfaga es continua y entonces no nos vemos obligados a apuntar con precisión. Si las naves que queremos eliminar se encuentran fuera de nuestro radio de acción, nuestra nave es capaz de elevarse mediante un propulsor para ir más allá de la mitad de la pantalla. Esto mismo nos permitirá además esquivar a naves que estén a nuestro mismo nivel en el tercio inferior. Leer más…


Zythum, mística bebida que según la leyenda concede a quien la beba increíbles poderes, y quién sabe, tal vez la vida eterna. Y tú, mago misterioso, te ves en la tesitura de encontrarla antes de que caiga en las manos de algún villano. Para ello debes recorrer inhóspitas tierras que te conducirán hasta el castillo donde se encuentra depositado el único frasco que queda de la poción mágica. Con este argumento se presenta Zythum, juego de Mirrorsoft publicado para Spectrum48k en 1986.
Costa Panayi, inglés de origen griego, comenzó a interesarse en la programación en 1982, mientras trabajaba como ingeniero mecánico para British Aerospace, y se compró un ZX81 con el que aprendió la base de la programación en Basic, de manera totalmente autodidacta y convirtiéndolo en su principal hobby. Con los conocimientos adquiridos, Costa y su amigo Paul Canter crearon una serie de programas que enviaron a Michael Orwin, de Orwin Software. Eran proyectos sencillos, estilo mastermind, pero que les ayudaron a aprender cómo optimizar los escasos recursos de 1k al mismo tiempo que ganaron sus primeros ‘royalties’.
Si hay un juego al que me vicie de manera alarmante fue el One on One de Electronic Arts. Publicado en 1985, fue el primer juego que nos permitía jugar con jugadores reales de la NBA, y para ello escogieron ni más ni menos que a dos de los grandes, Julius Erving y Larry Bird.
Hablar de La pulga es hacerlo de los inicios de la época dorada del software español, siendo el primer juego español publicado en Inglaterra. Producto de la casualidad y del genio de Paco Suarez, este intentaba explicarle a su hermano cómo se podía hacer una parábola y le añadió un pequeño personaje para hacer más sencillo su entendimiento. Con este programa de ZX81 y otro sobre Astrología (programado en Basic), se presentó en Indescomp, la cual se interesó rápidamente por La pulga. Junto con Paco Portal reprogramaron una versión para el Spectrum, y con esta llegó el éxito. Un ejemplo de la escasa experiencia en la comercialización de videojuegos que aún imperaba por estos lares fue que Indescomp les pago dos millones de pesetas por este juego y el Fred. Está claro, y así lo comentaron sus creadores a posteriori, que fue un mal negocio y una remuneración escasa teniendo en cuenta la repercusión que consiguieron. Pero no hay mal que por bien no venga y con esto aprendieron la lección para sus futuros planes comerciales.
Recuerdo que este fue el primer juego que compramos un grupo de amigos por correo a Inglaterra. Por aquel entonces íbamos cada Domingo al Mercat de Sant Antoni para intercambiar y vender juegos, pero enseguida nos dimos cuenta de que los asíduos siempre llegabamos con los mismos titulos en la bolsa, por lo que decidimos que si en el Reino Unido salían antes, pues los compraríamos allí. Mensualmente nos comprabamos algunas publicaciones inglesas en un kiosco de Pza.Catalunya y nos las íbamos pasando o leyendo juntos. Aquel mes pillamos la C&VG y comenzamos a buscar un candidato para pasar la prueba de fuego. The way of the exploding fist era el primer juego que salía en las reviews y vimos que le daban unas calificaciones escandalosas, de casi diez en todo. No nos lo pensamos mucho más y llamamos a uno de los muchos anunciantes que salía, todo con un inglés de lo mas limitado. No recuerdo ni cómo pagamos, pero nos dijeron que en menos de una semana lo tendríamos en casa, y cruzamos los dedos porque así fuera.