El cine de los ochenta fue prolífico en títulos míticos que han entrado por derecho propio en el olimpo de los clásicos: Blade Runner, Brazil, E.T., Terciopelo Azul, Paris-Texas, Platoon, etc… Pero también hubo otras películas que entran en nuestra memoria por la via del recuerdo, a veces mitificador, de los maravillosos momentos que vivimos en el cine viéndolas con la boca abierta: Indiana Jones, Los cazafantasmas, Regreso al futuro, Superdetective en Hollywood o El imperio contraataca… En el caso que nos ocupa hablaremos de una película que supuso todo un fenómeno en su momento, con una banda sonora que inundó las emisoras y un logo que es el segundo más conocido en el mundo tras el de Coca-Cola.
Los Cazafantasmas
En 1984 se estrenó Los Cazafantasmas, revolucionando las pantallas de todo el mundo con una extraña mezcla de comedia y terror, y convirtiéndose en una de las películas más taquilleras de la década. Producida y dirigida por Ivan Reitman (sic!!), y protagonizada por Dan Aykroyd (Ray), Bill Murray (Peter), Harold Ramis (Egon) y Ernie Hudson (Winston), que repitieron papeles de nuevo en su secuela. Acompañándoles estaban los esplendidos Sigourney Weaver (Dana), que nos encandiló tanto como a Peter y Rick Moranis (Louis), fantástico en su papel de enamorado vecino de enfrente. Como anécdota recordar que el personaje de Winston desapareció del cartel de publicidad. ¿Casualidad? ¿Marketing?…
