18 ene.2010
 

ad astraGargoyle Games (Birmingham) se presentó en sociedad en 1984 de la mano de sus fundadores, Roy Carter y Greg Follis, con una excelente carta de presentación, Ad Astra. Este Shoot’em-up sorprendió con unos gráficos en 3D nada habituales en juegos de este género, aunque tenía un planteamiento similar a Gyruss (1983). De hecho, este último fue programado por Parker Software para diferentes sistemas, pero nunca lo lanzaron para el Spectrum. Así que se convirtió en el único referente de esta técnica, al menos hasta entonces, para la máquina de Sinclair.
En Ad Astra tomamos los mandos de una de las naves de la legendaria patrulla interestelar Deep Space, con la misión de salvaguardar las estaciones estelares que están bajo nuestra vigilancia. Pero claro, como siempre hay otra civilización dispuesta a atacarlas y conquistarlas, y esta vez no iba a ser menos.

En nuestro viaje entre las estaciones nos toparemos con todo tipo de asteroides que deambulan por el espacio sin destino y que se aproximan a gran velocidad. Una vez hayamos pasado la barrera que forman estos, hostiles hordas de alienígenas llegarán en formaciones de ataque dispuestas a atacarnos sin tregua. Esto lo hacen siempre en ordenadas figuras de diferentes comportamientos según el tipo de naves que las compongan. Antes de atacarnos las podemos ver desfilar al fondo de la pantalla, muy a lo lejos, hasta que repente vendrán hacia nosotros disparando sus mortíferos láseres. Si conseguimos sobrevivir al ataque, volveremos a pasar por una nube de asteroides hasta encontrarnos con nuevos enemigos.
En un momento de nuestro viaje nos facilitaran el código de acceso de la plataforma espacial a la que nos dirigimos. Este código lo deberemos introducir cuando nos lo indiquen. Si no lo hacemos, deberemos regresar a la anterior estación y volver a comenzar, así que mejor tener papel y un lapiz a mano. Leer más…

29 nov.2009
 

dropzoneDropzone (1984) de Arena Graphics sorprendió a propios y extraños con una adaptación fantástica del clásico Defender (1980) para Commodore 64. Los mata-marcianos no eran uno de los géneros estrella en nuestra máquina y los buenos shoot’em-up eran escasos, así que cualquier novedad era bienvenida. Jeff Minter ya nos había proporcionado buenos momentos con su particular manera de hacer las cosas y dándole una vuelta de tuerca más al Defender con Attack of the mutant camels y Revenge of the mutant camels. Y aunque no estaban nada mal – hablaremos largo y tendido de ellos y de él – no era lo mismo atacar a camellos que a marcianos, ¿no? Dropzone nos dió lo que esperábamos…

Corre el año 2085 y pocos son los que han sobrevivido a las devastadoras guerras robot. En su empeño por subsistir, los pueblos de la tierra se unen para diseñar una nave, un crucero de propulsión con el que escapar a nuevos sistemas solares. Esta nave esta propulsada por Tacheon, pero en la Tierra quedan pocos recursos disponibles y deberán ir a recolectarlo al IO, la segunda luna de Júpiter. Allí se puede encontrar gran cantidad de este material y para su recolección construyeron una base de almacenaje en uno de los muchos cráteres que hay en el área. Lo que no sabían es que no estaban solos en el planeta y no tardó mucho en llegar un primer ataque de las hordas alienígenas. Tu misión, como no, será la de proteger a los recolectores y al material recogido de los hostiles enemigos.

El protagonista viaja en una especie de traje muy parecido al del Jet Pac, con un láser que le permite defenderse y una mochila que le mantiene en el aire mientras la accionamos. La acción, al igual que en el Defender,  se desarrolla con una vista lateral del juego. La superficie del planeta está muy detallada, y permite ver claramente los cráteres, colinas e incluso la rugosa lava volcánica. El cielo es totalmente negro si bien se divisan las estrellas en el espacio exterior. En la parte inferior de la pantalla disponemos de un mapa donde podemos localizar a los humanos que quedan por rescatar y a los simpáticos jupiterianos. Leer más…

12 nov.2009
 

Para cualquier compañía de software los primeros pasos podían ser determinantes para labrarse o no cierto renombre dentro de la emergente industria de los videojuegos. Imagine Software lo tuvo claro desde el principio y su primer lanzamiento fue un clamoroso éxito. Tanto que se convirtió arcadiaen uno de los juegos más vendidos en las navidades de 1983. El programa en cuestión fue Arcadia, lanzado tanto para VIC-20 como para Spectrum 16k. Posteriormente se versionó para Commodore 64, en 1983.

Lejos de pretender ser innovador, Arcadia es un mata-marcianos en toda regla que bebe de las mismas fuentes que el Phoenix de Taito y otras recreativas. La mecánica es sencilla: a bordo de nuestra nave espacial debemos deshacernos de las hordas alienígenas que nos atacan en incansables olas de hostiles naves. Estas nos llegan desde la parte superior de la pantalla describiendo movimientos tanto verticales como horizontales. Nuestro objetivo es sobrevivir durante el tiempo que nos marca un reloj en cuenta regresiva desde noventa y nueve hasta cero. En ese momento, unas naves totalmente diferentes toman el relevo e inician su particular ofensiva. Y así hasta un total de doce tipos de enemigos que se repetirán cíclicamente hasta que agotemos todas las vidas.
Para defendernos de ellas y poder eliminarlos contamos con un laser que llega hasta poco más allá de media pantalla. Manteniendo pulsado el botón de disparo, la ráfaga es continua y entonces no nos vemos obligados a apuntar con precisión. Si las naves que queremos eliminar se encuentran fuera de nuestro radio de acción, nuestra nave es capaz de elevarse mediante un propulsor para ir más allá de la mitad de la pantalla. Esto mismo nos permitirá además esquivar a naves que estén a nuestro mismo nivel en el tercio inferior. Leer más…

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