Edisón Carter, de profesión periodista. Trabajo en la cadena 23 de televisión como presentador de un programa de éxito. Todo iba bien hasta que un día descubrí que utilizamos los anuncios para enviar publicidad subliminal, lo llamamos blipverts. Esto no sería tan malo si no fuera porque provocan estallidos de cabezas en algún que otro espectador. Seguro que en la cadena se lo toman como un mínimo y asumible daño colateral, pero yo no. Y cómo no quieren que esto salga a la luz, han contratado a unos amables asesinos para que terminen conmigo antes de que destape el tinglado. Casi lo consiguen tras un aparatoso accidente en el que salí volando con la moto. Maldita señal de altura máxima !! (Max headroom, en inglés). Pero logré sobrevivir…
Me llevaron a una pequeña habitación y aprovechando otro de sus últimos inventos, transfirieron mi personalidad a un ordenador dotado de imagen humana para así poder seguir presentando el programa, esta vez bajo sus ordenes. Con lo que no contaban con que conservaría parte de mis recuerdos y mi sarcástico sentido del humor y me volvería incontrolable y respondón. Así que me tiraron a la basura y allí seguiría si un viejo chiflado no me hubiera rescatado. Ahora, y desde su furgoneta, seguimos transmitiendo en un canal pirata. Estamos siendo un éxito de audiencia y un incordio para los poderosos. No se han salido con la su…su…su susu….suya!!!.
