Recuerdo que este fue el primer juego que compramos un grupo de amigos por correo a Inglaterra. Por aquel entonces íbamos cada Domingo al Mercat de Sant Antoni para intercambiar y vender juegos, pero enseguida nos dimos cuenta de que los asíduos siempre llegabamos con los mismos titulos en la bolsa, por lo que decidimos que si en el Reino Unido salían antes, pues los compraríamos allí. Mensualmente nos comprabamos algunas publicaciones inglesas en un kiosco de Pza.Catalunya y nos las íbamos pasando o leyendo juntos. Aquel mes pillamos la C&VG y comenzamos a buscar un candidato para pasar la prueba de fuego. The way of the exploding fist era el primer juego que salía en las reviews y vimos que le daban unas calificaciones escandalosas, de casi diez en todo. No nos lo pensamos mucho más y llamamos a uno de los muchos anunciantes que salía, todo con un inglés de lo mas limitado. No recuerdo ni cómo pagamos, pero nos dijeron que en menos de una semana lo tendríamos en casa, y cruzamos los dedos porque así fuera.
En cuanto lo recibimos, y antes que ponernos a hacer copias como locos, lo primero que hicimos fue probarlo en mi Commodore 64, que era la versión que pedimos. Literalmente alucinamos con lo que estábamos viendo Y Nada de lo que habiamos jugado antes se parecía a lo que teníamos delante. Las animaciones, la música, los gritos digitalizados, todo era perfecto. La jugabilidad, la creciente dificultad y la precisión de los movimientos
hacían que no quisieramos parar de darnos mamporros con el modo multi-player. Quedé encargado de hacer las copias para aquel Domingo, así que aún tenía dos o tres días por delante para ello tranquilamente. Sin embargo, acabé la tarea por los pelos el mismo Sabado por la noche, ya que me había pasado casí todo el tiempo jugando al dichoso juego. ¡No podía dejarlo!
Aquel fin de semana triunfamos en el mercado. Nos inflamos a vender copias mientras la gente se preguntaba cómo diantres habíamos conseguido una cinta de aquel juego. Por supuesto no era muy común comprar directamente a Inglaterra, eran otros tiempos, y no estabamos dispuestos a desvelar nuestro pequeño secreto. Agotamos todas las cintas en menos de dos horas, por lo que nos fuimos a mi casa a seguir jugando a aquella maravilla.
The way of the exploding fist fue publicado en 1985 para diferentes sistemas, y aunque en todas las versiones el resultado fue de una gran calidad, Commodore 64 consiguió tener la mejor gracias a su mayor capacidad técnica. Todas ellas obtuvieron buenas puntuaciones de la crítica y el favor del público con unas excelentes ventas. Melbourne House fue la compañía que lo publicó, convirtiendose en uno de sus mayores éxitos, algo que no siempre acompañaba a sus lanzamientos dado lo irregular de su trayectoria y su, a veces, discutible calidad.
En el juego, nuestra misión es conseguir el décimo dan a través de once niveles o combates. Para salir airosos de la batalla disponemos de 18 movimientos diferentes, incluyendo defensas, saltos, ataques y bloqueos. Es muy importante aprenderlos todos y saber cuando usarlos, ya que no siempre sirven las mismas tácticas, sobre todo si luchamos con contrincantes humanos.
Los gráficos están bien definidos y nos muestran diferentes fondos en cada nivel. Los luchardores están representados por unos sprites de gran tamaño y sus movimientos son fluidos y rapidos, con una lograda animación de los personajes. Incluso incorporaron diferentes gestos faciales según el movimiento que realizabamos o si nos daban un golpe.
La melodía de la presentación es una de la más recordadas del C64 y aún hoy es la base principal de muchos de los remixes de la scene. Por lo que respecta a los efectos sonoros, no se puede decir otra cosa más que hicieron un trabajo perfecto, aprovechando al máximo las virtudes musicales del Commodore.
Un gran acierto fue el incorporar la posibilidad de luchas multiplayer, ya que aunque la inteligencia del ordenador no estaba nada mal y la dificultad estaba bien ajustada, no había nada como darle un par de capones a tus amigos. La jugabilidad es endiablada, y te invita a combatir una y otra vez sin descanso. Por supuesto que a medida que subimos de nivel, nuestro contrincante es más difícil de batir, pero sin llegar a ser imposible.
The way of the exploding fist es un de mis juegos favoritos y la verdad es que lo recuerdo con un cariño especial, por la historia que lo rodea y lo qué significó en aquel momento. Si aún no lo has probado, nunca es tarde para ello, ¡así que corre a por el!

loading...

Melbourne House, yo pensaba que era Psion Software, lo he reconocido al momento al ver la portada. Siempre jugué en Spectrum y rara vez con joystick. Muy bueno, si señor!